Mentiras que todo viajero en solitario se cuenta a sí mismo (seamos sinceros)
Viajar solo parece el sueño supremo: libertad, aventura y control total sobre tu itinerario. Pero si alguna vez has viajado solo, sabrás que no todo son puestas de sol perfectamente preparadas y profundos momentos de autodescubrimiento. De hecho, la mayoría de los viajeros en solitario son culpables de decirse a sí mismos algunas... verdades creativas (también conocidas como mentiras descaradas). He aquí algunas mentiras divertidísimas que nos decimos a nosotros mismos cuando viajamos solos.
1. "Utilizaré este viaje para reflexionar y encontrarme a mí mismo"
Te imaginas escribiendo un diario en un patio lleno de flores, meditando al amanecer y teniendo epifanías sobre la vida. En lugar de eso, te pegas un atracón de media temporada de tu serie de moda en la litera del albergue y navegas por Instagram hasta que tu teléfono grita "¡Tiempo muerto!".
Realidad: El autodescubrimiento puede esperar: a veces solo necesitas Wi-Fi y algo de comer.
2. "Estaré bien sin un plan de apoyo"

¿Quién necesita un plan alternativo? Tú no, hasta que te quedes tirado en la puerta de un museo cerrado, pierdas el tren o te sorprenda una tormenta sin saber adónde ir. La espontaneidad suena muy bien hasta que "seguir la corriente" se convierte en "vagar en círculos" y buscar en Google "las mejores cosas que hacer cerca de mí".
Realidad: Incluso los espíritus libres necesitan un Plan B.
3. "Haré amigos donde quiera que vaya"

Las películas lo hacen parecer fácil: te sentarás en una cafetería mona, alguien te pedirá prestado el cargador y lo siguiente que sabrás es que estáis haciendo senderismo juntos por los volcanes al amanecer. En realidad, probablemente te pasarás los primeros días sonriendo incómodamente a la gente antes de exaltarte durante 20 minutos sólo para decir "Hola" a tu compañero de dormitorio.
Realidad: Hacer amigos es posible… pero no siempre es magia instantánea.
4. "Me ceñiré a mi presupuesto"

Te has descargado una aplicación para hacer presupuestos, te has prometido comer sólo comida callejera y has renunciado a las excursiones demasiado caras. Entonces descubres un paseo en barco al atardecer, un helado artesano y ese bonito mercado donde de repente "necesitas" joyas hechas a mano y un...
Realidad: Tu presupuesto no tuvo ninguna oportunidad.
5. "Esta vez voy a hacer la maleta ligera"
La primera mentira de todo viajero en solitario empieza incluso antes de salir de casa. Expones tu ropa con confianza pensando que serás ese viajero minimalista con una elegante mochila, pero luegote convences de que necesitas 4 pares de zapatos, 3 conjuntos por si acaso y el look elegante para la cena con estrella Michelin que vas a reservar (pero no lo harás).
Realidad: Arrastras una maleta que podría servir también como pequeño armario.
6. "Me siento totalmente cómodo comiendo solo"

Claro, te dices a ti mismo que eres el comensal solitario seguro de sí mismo... hasta que estás en la mesa, medio fingiendo mensajes, medio preguntándote si todo el mundo piensa que te han dado plantón. Spoiler: Están demasiado ocupados comiendo como para preocuparse.
Realidad: Se vuelve más fácil, pero las primeras comidas pueden ser… formativas.
7. "Voy a salir de mi zona de confort cada día"

Juras que lo probarás todo: comidas nuevas, actividades nuevas, quizá incluso el parapente. Y, sin embargo, al tercer día ya eres un cliente habitual de la misma cafetería, que pide el mismo bocadillo y se sienta siempre junto a la ventana.
Realidad: Las zonas de confort tienen una forma curiosa de seguirnos la corriente.
8. "No necesito tantas fotos"
Este viaje consiste en estar presente. Sólo harás unas pocas fotos clave, hasta que te des cuenta de que en el carrete de tu cámara hay 173 selfies borrosos, 47 fotos de comida y 9 fotos casi idénticas de la puesta de sol.
Realidad: La documentación es un arte y una obsesión.
La verdad sobre los viajes en solitario
A pesar de todas las mentiras que nos contamos a nosotros mismos, viajar en solitario sigue siendo una de las experiencias más increíbles que puedes vivir. Es incómodo, divertidísimo, fortalecedor y, sí, a veces te cambia la vida, QVI Vacay te ofrece estancias flexibles en destinos de ensueño, para que puedas centrarte en la diversión (y menos mentiras).
Para empezar con QVI Vacay, envía tu solicitud de inscripción a help@myqvi.com o ponte en contacto con nosotros en +60386053383.